¿Por qué es importante abrazar a nuestros hijos?

Cuando damos un abrazo a nuestro hijo, a parte de activar un componente emocional, hacemos que se desarrolle uno de los sentidos más relevantes a posteriori en su vida: la propiocepción.

¿Qué es la propiocepción?

Es un sentido compuesto, es decir, depende de la estimulación del resto de sentidos. Su función es indicarnos en todo momento dónde están todas las partes de nuestro cuerpo (nos coloca en el espacio) para realizar ajustes en la postura corporal si fuese necesario, ya sea de manera consciente o inconsciente.

Los propioceptores se encuentran por todo el cuerpo y la información que captan se reúne con la información procedente del sistema visual, auditivo, táctil… y se procesa en el sistema vestibular, donde se mandará la orden de modificar la posición para ajustar la motricidad fina.

Un gran número de niños con problemas de aprendizaje presentan una mala propiocepción, y si a esto se suman dificultades visuales, auditivas y/o de equilibrio el aprendizaje se vuelve más lento y se requiere un mayor trabajo para llegar a resultados óptimos en los estudios, el deporte…

¿Qué síntomas nos indican que la propiocepción de nuestro hijo es deficiente?

  1. Mala postura.
  2. Inquietud o movimiento constante.
  3. Deseo excesivo de ser abrazado.
  4. Actitud agresiva.
  5. No controla la fuerza al agarrar objetos.
  6. Problemas visuales.
  7. Mala conciencia de dónde se encuentran las partes del cuerpo en el espacio.

En Centro Terapéutico MiraDA trabajamos la propiocepción integrándola con el resto de sentidos a través de diferentes ejercicios, así como también nos ayudamos de ella para entrenar habilidades como la visualización.

No lo dudes y ven a nuestro centro en la calle Murillo. Te informaremos de esta y de otras terapias para mejorar el desarrollo de tus hijos. No lo dudes, te esperamos. MiraDA, ver bien para pensar mejor

Publicado en Artículos y etiquetado , , , .

Deja un comentario