Mantener conversaciones con los bebés favorece su posterior aprendizaje lector

Recientemente se ha celebrado on-line la segunda edición de CICLIP, el Congreso Internacional de Comprensión Lectora Infantil y Primaria que nació con el objetivo de fomentar la lectura y mejorar la comprensión lectora en niños entre 3 y 12 años.

El congreso, orientado a padres y educadores, ofreció numerosas e interesantes ponencias. Desde MiraDA hemos querido quedarnos con algunas de las declaraciones hechas por Anna Carballo, psicóloga y doctora en Neurociencias por la Universidad Autónoma de Barcelona, que explicó el aprendizaje de la lectura desde la neuroe

ducación. Además explicó la importancia de hablarles a los bebés para facilitarles el inicio de la lectura.

¿Qué es la neuroeducación?

Es una nueva disciplina en España, con larga tradición anglosajona, que integra tres áreas de la educación: la psicología, la pedagogía y las neurociencias. Las dos primeras ya estaban conectadas pero ahora se añade el estudio del funcionamiento del cerebro y de cómo aprende.

La Doctora Carballo explicó que para tener un buen aprendizaje lector es fundamental que nuestro hijos y alumnos tenga un correcto desarrollo fonémico. Es decir, que sepan jugar con los sonidos del habla, no solo diferenciarlos, y así poder experimentar con ellos.

¿Por qué debemos hablar a un bebé?

Si la cantidad de estímulos o inputs lingüísticos que recibe un niño antes de leer es elevada, su desarrollo lector será mayor. Por ello, Carballo insistía en la necesidad de hablar a los niños. No se trata solo de preguntarles y de darles órdenes, hay que mantener conversaciones con ellos, diálogos en los que les contemos nuestras inquietudes para que los más pequeños puedan ver otra manera de comunicación y así nos cuenten las suyas. No es lo mismo preguntar ¿Cómo ha ido el cole hoy? Que contarle grosso modo nuestro día laboral e incitarlos a que nos cuenten el suyo. Mucho más interesante, ¿no creen?

Una vez preparado el terreno fonético y de vocabulario a través de esas conversaciones, el niño tendrá su cerebro más preparado para comenzar a decodificar el lenguaje escrito. Explica la doctora que leer no es más que interpretar un lenguaje nuevo pero para ello es necesario tener una buena base.

¿Cuál es la base de este aprendizaje?

La plasticidad cerebral. Aquí está la clave de todo lo que aprendemos y, claro está, también de la lectura y la comprensión lectora.

Nuestro cerebro está siempre cambiando. Es un órgano activo, dinámico, flexible y adaptable. A cada acción que realizamos el cerebro varía su estructura. Por eso cuando aprendemos algo nuevo se reestructura para dar cabida a nuestro nuevo conocimiento. Con la lectura no iba a ser diferente. Cuando aprendemos a leer estamos introduciendo unos conocimientos que no tenían cabida hasta entonces en este órgano por lo que hay que hacerles hueco. Gracias a la plasticidad este proceso es posible. Si previamente hemos ido introduciendo estímulos que preparen ese cambio, el salto a la lectura es mucho más fácil y con ello la comprensión de lo que leemos.

Finalmente, desde MiraDA queremos recordar la importancia de escribir a mano a cualquier edad. Adoptar una buena posición, coger bien el lápiz, con una presión y prensión óptimas es fundamental para mejorar en nuestras capacidades lectoras. Puede parecer un capricho pero a través de la escritura manual nuestro cerebro va discriminado sonidos y grafemas y si por ejemplo presentamos algún problema de dislexia o similar, la escritura de estos símbolos a mano nos ayudará a diferenciarlos con más facilidad.

En MiraDa conocemos bien la importancia de todos estos detalles ya que incluimos en nuestras terapias neurovisuales las últimas tecnologías y prácticas basadas en estudios abalados por la neurociencia. No lo dude y venga a conocernos su visión y su cerebro se lo agradecerán.

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