Terapia Auditiva

Reeducación Auditiva Método Bérard

Tener buena agudeza auditiva no garantiza el perfecto desarrollo del área neurológica de la audición, que es la más compleja de las áreas cerebrales.

Un procesamiento auditivo eficaz es indispensable para el seguimiento de lecciones orales, su comprensión e integración. Con la reeducación auditiva podemos conseguir avances importantes en el procesamiento de la información.

Este método se basa, siempre que es posible, en pruebas auditivas minuciosas sobre agudeza, uniformidad en los umbrales de percepción, distorsiones, discriminación, lateralidad, tiempo de respuesta, nitidez en la percepción y seguridad en las respuestas.

Se utiliza música filtrada a través de un equipo electrónico cuyo objetivo es producir cambios en los umbrales auditivos y en el modo en que se procesan los sonidos.

Las pruebas auditivas que realizamos ponen de manifiesto la uniformidad en los umbrales de percepción, distorsiones, discriminación, lateralidad, nitidez en la percepción, tiempo y seguridad de respuesta.

Cuando el paciente no tiene capacidad para dar respuestas fiables, pero consta que tiene fallos de atención, comprensión, lenguaje, fonética, dicción o son muy sensibles a ciertos sonidos, pueden beneficiarse mucho de este programa de estimulación del área auditiva del cerebro.

Estos cambios en el umbral auditivo y en el sistema de procesamiento de la información pueden producir uno o más de los siguientes cambios funcionales:

  • Mejor atención y comprensión del lenguaje.
  • Mayor facilidad para crear sonidos.
  • Mayor facilidad para hablar.
  • Mejor dicción- pronunciación.
  • Lenguaje más elaborado, mayor vocabulario.
  • Reducción de la hipersensibilidad a determinados sonidos.
  • Reducir la hiperactividad.
  • Mejorar los hábitos del sueño.
  • Reducir la ansiedad y conductas relacionadas.

La Reeducación Auditiva es un programa prescrito de manera individualizada por un terapeuta autorizado.
La música utilizada es cuidadosamente seleccionada y responde a unas características de sonoridad y amplitud de frecuencias determinadas.

Para garantizar que el tratamiento sea individualizado se realizan varias audiometrías, antes, durante y después del tratamiento con el fin de contrastar los resultados.

El programa consta de 20 sesiones de audición musical, que duran 30 minutos cada una a razón de 2 sesiones diarias y deben aplicarse con intervalos no inferiores a 3 horas distribuidas en 10 días consecutivos, con la posibilidad de interrumpir el programa uno o dos días después de la 5ª sesión.

Entre las posibles reacciones durante el tratamiento, se encuentran variadas:

  • Fatiga, sueño, dolor de cabeza, irritabilidad.
  • Ganas de cantar, alegría, más cariñosos.
  • Aumento del apetito.

Estas reacciones tienden a aparecer a partir del quinto día de tratamiento y se pueden prolongar un máximo de una semana tras la finalización del mismo.

Recomendaciones

La especialista remitirá al paciente al Médico de cabecera u Otorrino para confirmar que no existe ningún problema en el Oído Medio que dificulte el tratamiento, tales como acumulación de moco, líquido, tapón de cera u objetos tales como algodón, puntas de lápices, restos de plastilina... que estén dificultando la audición en el niño o el adulto y que expliquen las dificultades auditivas y de comportamiento en los mismos.

Tras la confirmación de la no existencia de dificultades funcionales en el oído por su médico se inician las pruebas y tras valoración por la especialista se propone tratamiento en los casos con buen pronóstico.

Durante los días del tratamiento se puede oír música pero sin cascos ni audífonos.
La sesión no debe ser interrumpida, por lo que se aconseja que el paciente vaya al baño, beba agua, etc, antes de comenzarla.

En las sesiones se debe permanecer en silencio manteniendo la atención en la audición; en menores se le ayuda con actividades tranquilas tales como jugar con plastilina, recortar, hacer puzzles...

Durante las sesiones no se puede leer, escribir, comer ni beber para no interferir en la audición.

¿Quién puede beneficiarse de la Reeducación Auditiva?

  • Niños con notable retraso de desarrollo o escolar y niños con dislexia.
  • Niños con problemas de comunicación y lenguaje.
  • Niños autistas y lesionados cerebrales.
  • Niños con fallos fonéticos, pobre discriminación y mala lateralización auditiva.
  • Niños y adultos depresivos.
  • Niños con déficit de atención con o sin Hiperactividad.
  • Niños hipoacúsicos y adultos con presbiacusia y otros fallos auditivos.