¿Problemas de atención? ¿De lectura? Trabaja los movimientos oculares

Los movimientos oculares son aquellos que realizan nuestros ojos para informar al cerebro de lo que ocurre en el exterior. Son fundamentales para tener una buena atención, velocidad – comprensión lectora y rapidez de reacción en deportes.

Estos movimientos deben ser suaves, precisos, efectivos y coordinados.

Desde MiraDA
somos especialistas en el estudio, diagnóstico y tratamiento de los movimientos oculares y en nuestra sesiones de terapia visual se trabajan tanto para corregir una dificultad existente (baja atención, baja velocidad y comprensión lectora…) como para potenciar una habilidad.

Los tipos de movimientos oculares que trabajamos son los siguientes:

FIJACIÓN: Es una habilidad realizada por la fóvea gracias a la cual el ojo es capaz de mantener,  en un determinado punto de la retina,  la imagen de un objeto de manera estable. Para que esto sea viable realiza movimientos imperceptibles que hacen posible esa estabilidad. Cuanto más estable sea la imagen más claramovimientos-oculares se verá la misma.

SEGUIMIENTOS: Es la habilidad de seguir un objeto en movimiento con nuestros ojos. Lo correcto es hacerlo con la fóvea para que la imagen se mantenga enfocada. A simple vista parece una habilidad fácil de dominar pero la atención y la concentración juegan un papel muy importante en ella, de ahí la importancia de trabajarla, especialmente con los más pequeños.

SACÁDICOS: Esta habilidad, es la que hace posible que nuestros ojos salten de un objeto a otro. Para que el objeto siempre se vea nítido el citado salto debe realizarse desde la fóvea (retina central) pero también la retina periférica se ve implicada ya que es ella la que hace posible que ese salto sea preciso y exacto, haciendo que lleguemos sin problemas al punto que deseamos.

 

¿Qué relación tienen los movimientos oculares con la atención?

Existe una relación directa entre dificultades en los movimientos oculares y la atención.

Desde su nacimiento, los bebés miran automáticamente todo aquello que les llama la atención, no hay discriminación, simplemente saltan de un lugar a otro con su vista. Poco a poco, esos movimientos oculares van siendo controlados y empiezan a dirigir su mirada hacia donde realmente le interesa.

Es habitual que se pueda producir una alteración en el desarrollo de esos movimientos oculares, de tal modo,  que el niño y su atención sea captada rápidamente por cualquier objeto, ruido o movimiento que aparezca en su campo de visión.  Es aquí cuando se manifiestan las dificultades de atención y, por consiguiente, aparecen los problemas de aprendizaje y rendimiento escolar.

¿Cómo podemos detectar disfunciones en los movimientos oculares?

Son indicadores de deficientes movimientos oculares  los períodos de atención cortos; la baja en concentración; la dificultad para copiar de la pizarra; dificultad en deportes; troplectura dedoiezos y caídas frecuentes,…

Durante la lectura, los síntomas más característicos de dificultades oculomotoras son:

  • Excesivos movimientos de cabeza.
  • Usa el dedo para no perderse.
  • Omite palabras.
  • Salta líneas.
  • Mala comprensión lectora.
  • Incapacidad para memorizar el texto leído.
  • Releer palabras inconscientemente.
  • Silabea en voz baja cuando lee.
Publicado en Artículos.

Deja un comentario