Lentes neurofuncionales para mejorar la postura visual

Todos conocemos casos de adultos o niños que se acerca mucho al escribir. Prácticamente necesitan apoyarse en el papel y, consecuentemente, tienen molestias visuales y cervicales por la mala postura de trabajo que utilizan.

Para solucionar ese problema es recomendable hacer uso de unas lentes neurofuncionales.

¿Qué son estas lentes?

Son unas lentes prismáticas que ayudan a nuestro sistema visual y que nos mejoran la postura visual. El objetivo de las mismas  es corregir la percepción visuo-espacial del cliente, modificando virtualmente la posición inicial  a la que percibimos los objetos. Es decir, al mirar a través de esta lente, el adulto o niño en el que hemos pensado al inicio del artículo podría corregir su postura ya que su sistema visual no tendría la necesidad de pegarse al papel para ver lo que escribe.

¿Quién puede beneficiarse de las lentes neurofuncionales?

  • Quien inconscientemente no mantiene una buena postura cervical causada por problemas visuales.
  • Personas que hayan sufrido un traumatismo que haya afectado a la forma de percibir de su sistema visual, ya que ha podido modificarse su línea media.
  • Pueden emplearse también en pacientes con problemas de exceso de convergencia y acomodación, estrabismos, enfermedades degenerativas que producen visión doble.
  • Y niños con autismo, tal y como indican las últimas investigaciones al respecto.

¿Puedo usarlas si ya llevo gafas?

Por supuesto. Una persona que necesita graduación pero también lentes neurofuncionales puede hacer uso de ambas sin problemas. Normalmente son lentes de poca potencia prismática a las que se les añade la graduación necesaria para ver bien, se montan en la montura y el aspecto es el de unas gafas normales y estéticas.

Es importante recordar que las lentes neurofuncionales siempre deben ser adaptadas y revisadas por un optometrista comportamental ya que es él el especialista cualificado para su adaptación.

 

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